La galaxia está en pleno apogeo. El tiempo lo es todo. ¡Cada salto podría ser el último!
No solo estás explorando las estrellas, las estás dejando atrás. Cada planeta en el que aterrizas es una bomba de relojería. Desde el instante en que tocas la superficie, comienza la cuenta regresiva. Una vacilación, un pequeño contratiempo, y eres polvo espacial.
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