Bray es un juego de bazas donde los jugadores evitan las cartas. El objetivo del Bray es conseguir la menor cantidad de puntos posible cuando un jugador llega a 100. Los jugadores no quieren quedarse con bazas que contengan corazones o la Reina de Picas (12 puntos), que valen puntos.
Al final de cada ronda, los jugadores cuentan el número de corazones que han cogido, así como la Reina de Picas, si corresponde. Los corazones valen un punto cada uno y la Reina vale 12 puntos.
Se suele jugar a 100 puntos (algunos juegan a 50).